por la crisis
La CEOE prevé que se destruyan hasta 800.000 empleos por la "crisis"
viernes 11 de abril de 2008, 12:14h
Díaz Ferrán, en declaraciones a TVE, ha calificó la actual situación económica de "crisis o desaceleración brusca", términos que ha utilizado indistintamente, y ha admitido que los empresarios están "seriamente preocupados" por el panorama económico. "Los datos de crecimiento para este año que manejamos y que manejan otras entidades públicas y privadas son malos. Si vamos a ir a (un crecimiento) del 2 por ciento ó 2,5 por ciento, en el mejor de los casos, crearemos empleo pero no el suficiente, es decir, que va a crecer el paro. ¿En qué cifra? Barajamos entre, posiblemente, 300.000 y 400.000 desempleados más en 2008 y una cifra parecida en 2009", explicó.
Para Díaz Ferrán, esta situación exige que Gobierno, sindicatos y empresarios se sienten a hablar "seriamente" de cómo se recolocará a estos desempleados en otros sectores y qué soluciones podrán darse. De momento, el presidente de la patronal considera que las medidas anunciadas por el Ejecutivo para afrontar la crisis son "insuficientes" y que se requieren iniciativas económicas de "más calado".
Hacer contratos "con alegría"
Así, además de avanzar en la liberalización de los mercados, de externalizar la gestión de los servicios públicos y de no incrementar las cargas fiscales y sociales que soportan las empresas, el dirigente de la CEOE ha apostado por una mayor flexibilidad en la contratación, recordando que "todos los empleos son, en realidad, temporales" y que lo que hace falta es que sean "más seguros". Para ello, ha dicho, es necesario que las empresas vayan bien y que obtengan beneficios, porque eso garantiza la creación de puestos de trabajo.
"En una crisis/desaceleración, el pequeño y mediano empresario necesita poder contratar con alegría al personal. Si el empresario se asusta, las cosas van mal", ha subrayado Díaz Ferrán, que ha indicado que las pymes, que generan el 95 por ciento del empleo en España, precisan además que no les falte el crédito financiero, que éste "no se les dispare" a causa de los tipos de interés y que los costes externos (impuestos, Seguridad Social) no suban e incluso que puedan reducirse.
Todos estos temas, ha puntualizado, serán llevados por la CEOE a la mesa de negociación que reunirá a Gobierno, sindicatos y empresarios en esta nueva etapa de diálogo social, aunque ya se vislumbran algunas "discrepancias" con el Ejecutivo, que Díaz Ferrán reconoce abiertamente. Una de ellas es la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que el Gobierno ha prometido situar en 800 euros al mes en 2012, frente a los 600 euros actuales. Según el presidente de la CEOE, el momento actual de crisis no es el mejor para proceder a una nueva revalorización del SMI, porque las subidas "excesivamente importantes" de esta renta mínima son "malas" para las economía y acaban "trasladándose al resto de las plantillas".
"No es el momento de subir el SMI"
"Tenemos discrepancias con volver a revisar el salario mínimo en esta legislatura en esas cifras tan importantes porque es malo para la economía. Yo creo que el salario mínimo no debería existir, pero eso no quiere decir que no podamos llegar a acuerdos, porque por encima de todo lo que queremos es el consenso y el diálogo social", ha precisado. El presidente de la CEOE ha confiado en que el Gobierno sea "sensible" a las inquietudes y propuestas de la patronal, pues la intención de los empresarios, ha dicho, es la de crear empleo, algo que "no hacen los políticos", pero que sí pueden facilitar implantando "las reglas de juego adecuadas".
De momento, para Díaz Ferrán es una "garantía" que Pedro Solbes vaya a seguir al frente del Ministerio de Economía y Hacienda, pues ha demostrado ser un hombre "serio, coherente, que sabe analizar los problemas y que tiene buenas recetas". "Otra cosa es que el partido le deje implantarlas, y yo espero que el PSOE le deje, porque son medidas absolutamente necesarias para esta coyuntura que vivimos ahora", ha manifestado el dirigente empresarial, que ha confesado que también se hubiera llevado bien con Manuel Pizarro.