las películas de almodóvar y urbizu, las favoritas con 16 y 14 nominaciones
Arranca la alfombra roja de la gala de los XXVI Premios Goya
domingo 19 de febrero de 2012, 20:49h
El Palacio de Congresos de Madrid es a estas horas un desfile de actores, actrices, directores y demás profesionales del mundo del cine que van llegando al recinto que acogerá esta noche la gala de los XXVI Premios Goya. La piel que habito, de Pedro Almodóvar, parte como favorita con 16 nominaciones seguida de No habrá paz para los malvados, de Enrique Urbizu.
Los invitados a la XXVI gala de los Premios Goya han comenzado a desfilar por la alfombra, que vuelve a ser roja, encabezados por el presidente de la Academia, Enrique González Macho, y la vicepresidenta, la guionista Judith Colell.
Pasadas las ocho menos cuarto, González Macho y Judith Corell hicieron su aparición en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid, aunque el presidente de la Academia ya había llegado a las seis y media de la tarde para supervisar todos los preparativos de la XXVI edición de los Premios Goya.
González Macho, vestido con su esmoquin de Florentino y pajarita negra, ha confiado en que la gala sea divertida, y ha reconocido que es "importante que Almodóvar vuelva por la puerta grande a la Academia, porque es bueno para el cine español".
También es "bueno -ha agregado- que haya cuatro películas finalistas, de cuatro géneros tan diferentes".
Acompañaba a González Macho, la vicepresidenta de la Academia, Judith Collel, que lucía un vestido largo negro de Menchén Tomás, combinado con capa hasta los pies de color salmón.
Posteriormente, pasaron por la alfombra roja -en años anteriores era de color verde- la actriz Manuela Velasco, con un elegante vestido con pedrería, y seguida de una espectacular Belén Rueda, vestida de rojo por Pedro del Hierro, dispuesta a "pasarlo muy bien".
La presentadora Eva Hache ha aparecido luciendo un modelo negro de Haníbal Laguna, uno de los seis trajes que va a vestir durante esta gala.
Asimismo, ya han hecho acto de presencia Raúl Arévalo, candidato al Premio Goya en la categoría de mejor actor de reparto, Nathali Seseña, Juan Diego Boto, Asier Etxaendía, Lucía Jiménez, Cayetana Guillén Cuervo, Miguel Ángel Silvestre y Verónica Echegui, entre otros.
Almodóvar frente a Urbizu
No hay claro favorito, por lo que se aventura un duelo entre las películas con más nominaciones: "La piel que habito", de Pedro Almodóvar, y "No habrá paz para los malvados", de Enrique Urbizu.
La cinta de Almodóvar, que acaba de lograr el reconocimiento de los premios Bafta británicos, parte como favorita si se atiende a sus 16 nominaciones, en el año del reingreso del cineasta manchego a la Academia de Cine tras años de desencuentros.
Sin embargo, le sigue de cerca, con catorce opciones, "No habrá paz para los malvados", un "thriller" que ha logrado el respaldo de los premios José María Forqué y de los Círculos de Escritores Cinematográficos (CEC).
"Blackthorn", el "western" de Mateo Gil, y "La voz dormida", un drama sobre la postguerra firmado por Benito Zambrano, completan el cuarteto de ases que optan, entre otros premios, al de mejor película y director.
Durante la ceremonia, que transcurrirá de la mano de la mordaz actriz y cómica Eva Hache, se dilucidarán otras muchas incógnitas, como el Goya al mejor actor, en liza entre Antonio Banderas, Daniel Brühl, Luis Tosar y José Coronado, o quién, entre Elena Anaya, Inma Cuesta, Verónica Echegui o Salma Hayek, será la mejor actriz.
El único premio que ya se conoce es el Goya de Honor, para Josefina Molina, la primera mujer directora que consigue esta distinción y que le fue entregada el pasado 28 de enero, en coincidencia con la fiesta de los nominados a esta edición.
Pero antes de llegar a la ceremonia, los invitados deberán recorrer la no menos esperada alfombra roja, en la que la fiesta más glamurosa del cine español se pondrá, un año más, de largo.
Las claves de la indumentaria de esta XXVI edición, según señaló esta semana a EFE el estilista de los premios, Vicente Ruiz, serán la gasa y la seda, en colores "nude" y champán, además de los "raciales" negro y rojo, con recamados y bordados para enriquecer "vestidazos" que, en la mayoría de los casos, serán "larguísimos".