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Pese a los ataques de la guerrilla

El ELN propone a Santos una "tregua bilateral" para un diálogo de paz

lunes 20 de febrero de 2012, 10:02h
La guerrilla del ELN propuso este domingo al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, una "tregua bilateral" a fin de instaurar una mesa de diálogo para hallar una salida política al conflicto armado que azota al país suramericano desde hace medio siglo. La petición coincide con el décimo aniversario del frustrado proceso de paz instado por el expresidente Andrés Pastrana, mejor conocido como las negociaciones del Caguán.
El Ejército de Liberación Nacional (ELN) planteó al Gobierno colombiano una tregua bilateral acompañada de una mesa de diálogo para buscar una salida política al conflicto que azota al país desde hace más de medio siglo, según dio a conocer el colectivo Colombianos y Colombianas por la Paz (CCP), liderado por la exsenadora, Piedad Córdoba.

La propuesta, contenida en una carta firmada por el Comando Central (mando) del ELN en las "Montañas de Colombia" señala que "sería más conducente que las partes nos planteáramos la tregua bilateral, en el marco de una mesa de diálogo y dentro de una agenda de salida política al conflicto".

Agrega el documento que también se deben abordar "otros asuntos sustanciales, tanto en el respeto al Derecho Internacional Humanitario, en la atención a los reclamos y luchas populares, como parte esencial del camino de superación definitiva del conflicto".

El grupo rebelde reconoce "los denodados esfuerzos de paz" que hace el CCP "para que se abra un verdadero proceso de Salida Política al Conflicto y se supere el estado de guerra que conduce el país a la sin salida social y política".

Señala, además, que reciben "con especial atención e interés, su carta del mes de Enero, con la propuesta de Tregua bilateral, así como las enviadas a los compañeros de las FARC y al gobierno nacional".

A mediados de enero pasado, el CCP propuso al Gobierno del presidente Juan Manuel Santos, a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y al ELN la adopción de una tregua bilateral o cese el fuego.

"Adoptar de su parte la decisión encaminada a una tregua bilateral o cese al fuego, de la mayor extensión temporal posible, al menos por noventa días, prorrogables", es lo que recomendó el CCP a los destinatarios de sus mensajes.

Las FARC, con unos 8.000 combatientes, y el ELN, con cerca de 2.500, según cifras oficiales, ambas en actividad desde 1964, mantienen desde hace casi dos años un "diálogo epistolar" con el CCP, por iniciativa de este colectivo, que propugna una salida negociada al conflicto armado interno.

Recientemente y ante los ataques de las FARC que dejaron 19 muertos y 76 heridos, la mayoría de ellos civiles, el presidente Santos dijo que con esos actos, se cierran las puertas a un eventual diálogo de paz.

Diez años del fracaso del proceso del Caguán

En momentos en que Colombia registra una escalda terrorista que afecta principalmente a civiles, este lunes se cumplen diez años del término un fracasado proceso de paz entre el entonces presidente colombiano, Andrés Pastrana, y la guerrilla de las FARC.

El 20 de febrero de 2002 finalizaron tres años en los que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), al mando de su histórico jefe, "Manuel Marulanda Vélez" o "Tirofijo", alias de Pedro Antonio Marín, estuvieron a la vista del mundo, que seguía expectante el proceso que comenzó en 1999 y finalizó abruptamente.

El ahora expresidente Pastrana (1998-2002) considera que el fracaso del proceso de paz entre su gobierno y las FARC fue la mayor derrota de esa guerrilla, que comenzó a ser considerada como un grupo terrorista.

En diferentes foros y declaraciones públicas, Pastrana ha sostenido que las FARC "no estaban preparadas para la paz", en esa, la tentativa más larga de Colombia para buscar la paz.

Pastrana, que había derrotado en la contienda electoral al candidato del partido Liberal, Horacio Serpa, rompió unilateralmente el 20 de febrero de 2002 el proceso de paz que había comenzado en enero de 1999 con las FARC.

Previamente el Gobierno estableció un territorio desmilitarizado de casi 43.000 kilómetros cuadrados llamado "zona de distensión", el cual estaba situado en el Caguán, en el departamento selvático del Caquetá (sur).

La gota que rebosó la copa fue el secuestro del entonces congresista Eduardo Gechem, tomado cautivo luego de que las FARC secuestraron un avión comercial y lo hicieron aterrizar en carretera del Huila (sur), el 20 de febrero de 2002.

Al momento de romper el proceso, Pastrana le reclamó a "Tirofijo" el hecho de haber convertido el área neutral en "una guarida de secuestradores, en laboratorio de drogas ilícitas, en un depósito de armas, dinamita y vehículos robados".

Aunque el proceso no terminó como él esperaba, Pastrana señala que una de las peores derrotas en el campo exterior para los rebeldes fue que tras la ruptura de proceso a las FARC se les consideró como grupo terrorista, algo que se mantiene hasta la actualidad.

El expresidente destaca, asimismo, que desde entonces se dio paso al llamado Plan Colombia (contra las drogas y el terrorismo, financiado por Estados Unidos), lo que condujo a un proceso sostenido de fortalecimiento de las Fuerzas Armadas del país.

El "plantón" de Tirofijo

Uno de los capítulos más recordados del proceso de negociación fue el conocido como "la silla vacía", en el que el presidente Pastrana acudió, el 7 de enero de 1999, a San Vicente del Caguán, para formalizar la mesa de negociación, pero "Tirofijo" nunca se hizo presente tras aducir razones de seguridad.

Apenas dos semanas después de la "silla vacía", las FARC congelaron los diálogos y le reclamaron al Gobierno acciones más contundentes contra los grupos paramilitares.

Meses después los rebeldes no aceptaron la Comisión Internacional de Verificación propuesta por Pastrana, pues a juicio de analistas, la guerrilla estaba "a sus anchas" en la zona desmilitarizada.

Entre agosto y noviembre de 1999 las críticas contra el endeble proceso de paz arreciaron. Una de ellas fue la expresada por el entonces zar antidrogas de Estados Unidos, Barry McCafrey, en la que señaló que en la zona de distensión había una increíble impunidad.

En los meses y años siguientes las FARC perpetraron un buen número de secuestros, entre ellos a reconocidos políticos, al igual que de miembros de la Policía y el Ejército.

Se recuerda entre ellos el de la exministra de Cultura, Consuelo Araújo, quien posteriormente fue asesinada con tiros de gracia y cuyo cuerpo apareció después vestido con un uniforme de fatiga.