El líder norcoreano, Kim Jong Un, ha visitado este lunes el mausoleo en el que descansan los restos mortales de su padre y su abuelo, Kim Jong Il y Kim Il Sung, respectivamente, para conmemorar el 101 aniversario del nacimiento de este último.
Tras su reunión con el secretario general de la ONU, el presidente estadounidense Barack Obama ha advertido de que tomará "todas las medidas necesarias" para proteger a su país de las amenazas nucleares de Corea del Norte.
SEGÚN LOS SERVICIOS DE INTELIGENCIA ESTADOUNIDENSES
Los servicios de Inteligencia de EEUU ven indicios de que Corea del Norte lleve a cabo otra prueba con misiles balísticos, cuyos preparativos han terminado y han sido trasladados a la costa del país norcoreano.
Corea del Norte ha anunciado la retirada de todos sus trabajadores y la suspensión "temporal" de todas sus operaciones en el enclave industrial de Kaesong, según ha anunciado el gubernamental Partido de los Trabajadores.
Kim Jong Un dio la orden de incrementar la producción de armas de artillería a los trabajadores de la industria armamentística norcoreana en la visita que realizó el pasado 17 de marzo a una de sus fábricas.
Pyongyang instala dos misiles de alcance medio en lanzaderas móviles en un lugar no identificado próximo a la costa este. Por su parte, EE.UU. y Corea del Sur colocan detectores de defensa y rastreo de misiles.
El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, ha asegurado este viernes que Corea del Norte "no va a ser aceptada como potencia nuclear" y ha advertido de que Pyongyang cometería un "gran error" si decidiese disparar un misil ya que, en caso de necesidad, Washington se defenderá a sí mismo y a cualquiera de sus "aliados".
Corea del Norte ha trasladado varios misiles balísticos situados en su costa oriental para despistar y obstaculizar las labores de inteligencia desarrolladas por Corea del Sur y Estados Unidos, que vigilan con recelo al país norcoreano ante la inminencia de un nuevo lanzamiento.
Corea del Norte ha aconsejado a los extranjeros que se encuentran en el país surcoreano que elaboren planes de evacuación ante un posible escenario bélico. Desde Pyonyang ya se declaró el “estado de guerra” y se notificó a la Casa Blanca un posible ataque contra objetivos estadounidenses.
EL ÚLTIMO ENSAYO TUVO LUGAR EL PASADO 12 DE FEBRERO
Después de que Seúl informase sobre la posibilidad de que Corea del Norte estuviera preparando un cuarto ensayo nuclear, el Ministerio de Defensa de Corea del Sur ha declarado este lunes que las imágenes por satélite no evidencian indicios de una nueva prueba nuclear.
Corea del Norte ha pedido a Rusia y a otros embajadores extranjeros que evacuen las embajadas ante el agravamiento de la situación en la península coreana.