La diplomacia estadounidense mueve ficha
lunes 08 de abril de 2013, 08:41h
El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, recalcaba ayer domingo en Turquía que la comunidad internacional sigue dispuesta a negociar con Irán sobre su programa nuclear, aunque dicha oferta no es ilimitada en el tiempo. Kerry hacía estas declaraciones en el marco de una gira que le llevará a recorrer parte de Europa, Asia y Oriente Medio en apenas diez días. Y es que son muchos los frentes que requieren atención en el concierto internacional, destacando especialmente Corea del Norte, Irán y Siria.
En el caso de Irán, las palabras de Kerry quieren ser una llamada a la distensión aunque sin dejar de lado la firmeza. En este sentido, conviene recordar las reticencias de la administración Obama a la hora de apoyar un eventual ataque israelí contra intereses iraníes. Igualmente prudente es la posición norteamericana en la guerra de Siria, manteniéndose siempre en un calculado segundo plano, y sin querer armar a la oposición al régimen.
Esta prudencia se hace extensible a la crisis de Corea del Norte, con la decisión del Pentágono de aplazar la prueba de un misil balístico, a fin de “evitar cualquier confusión o error de cálculo”. John Kerry sigue así la línea de contención marcada por su antecesora en el cargo, Hillary Clinton, y no parece una mala elección. De un tiempo a esta parte, la diplomacia estadounidense ha empezado a dar muestras de que se puede defender un argumento con templanza y sin las estridencias del pasado, pero con firmeza. Es una línea de actuación que merece la pena seguir manteniendo.