Científicos de las universidades de Cambridge y Warwick, junto con un equipo de la Universidad china de Fudan, identifican el lugar del cerebro donde se desarrolla la adicción al alcohol.
Un nuevo estudio científico rebate la creencia de que las alteraciones se normalizan al abandonar el consumo de alcohol y ponen de relieve que los déficits cerebrales permanentes pueden ocurrir muchos antes de lo que se creía.