Es el primer país de Latinoamérica que reacciona a la trama
El ministro de Economía argentino, Amado Bouduo, ha considerado que el contenido de los cables diplomáticos de Estados Unidos divulgados por Wikileaks es una "vergüenza" para este país, convirtiéndose así en el primer miembro del Gobierno en reaccionar tras conocerse que la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, solicitó información sobre la salud mental de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner.