A través de una conversación interceptada
La operación que se llevó a cabo este jueves en Francia contra ETA y donde se arrestó al 'número uno', Mikel Carrera Sarobe, junto a su lugarteniente, Arkaitz Aguirregabiria, y otras tres personas, fue gracias a una llamada interceptada por los servicios de inteligencia hace un tiempo entre dos colaboradores de la banda terrorista en la que hablaban de "las llaves del piso de Bayona". A raíz de ese contacto telefónico las tareas de seguimiento se centraron en los movimientos extraños del etarra arrestado este jueves, Benoitz Aramendi, en los que llegó a trasladar en su coche a tres individuos sospechosos hasta el piso donde se desarrolló el operativo.