Exhibición defensiva de los andaluces, que supieron hacer caja de sus opciones. Un error clamoroso de Ter Stegen abortó la reacción azulgrana, con Messi apagado. Por M. Jones
El Barcelona, que firmó una gran primera mitad en la que resolvió el partido ante el Ferencváros (0-3), se jugará la primera plaza del grupo el próximo martes contra la Juventus, con la ventaja de que un empate le valdría para conseguirla.
Con la expresiva naturalidad que ha asumido su nuevo estilo, el Atlético de Madrid superó también sus complejos ante el Barcelona, al que ganó sin matices, mejor que un rival herido, lejos del nivel que se le presupone, nada constante y doblegado por un doble error que aprovechó Yannick Carrasco (1-0).
El FC Barcelona acabó goleando por 5 goles a 2 al Betis gracias a una segunda parte con un hecho diferencial: estaba Messi. El argentino, que no fue titular, apareció en la segunda mitad para elevar el nivel de unos azulgranas que dejaron en tablas una primera parte muy ofensiva por parte de los dos conjuntos.
Tras tres meses parado por una lesión, el regreso a la titularidad e Ter Stegen le valió al germano para erigirse en salvador de un Barcelona acomodaticio que se impuso a un Dinamo de Kiev que se estrelló contra el portero local. Un penalti en el minuto 5 para el 1-0 arrastró al conformismo a un Barcelona que se entregó a los designios de un Dinamo que llegó a dominar pero cuya falta de acierto le condenó cuando Piqué puso el 2-0 antes del gol qeu dejó el resultado final.