La Caixa confía en seguir creciendo en un contexto difícil por los bajos tipos de interés y la alta morosidad
El presidente de La Caixa, Isidro Fainé, y el consejero delegado de la entidad, Juan María Nin, se han mostrado optimistas respecto a 2014, e incluso han manejado previsiones que rebasan el cálculo del ministro de Economía, Luis de Guindos: este año, la economía española podría crecer, según Fainé, más de un 1%. Sin embargo, han pintado un escenario muy difícil para la actividad de la banca, en el contexto de la recuperación de la crisis. En su opinión, el sistema financiero español está sobredimensionado, y en plena reducción del “exceso de capacidad instalada”. Además, la morosidad ha sufrido un repunte, y la política de tipos bajos, que durará al menos hasta la segunda mitad de 2015,según han explicado, ha tirado los márgenes de la banca a mínimos históricos. En este contexto, La Caixa obtuvo un beneficio de 503 millones en 2013, gracias a las plusvalías obtenidas en operaciones corporativas. Los saneamientos han sido de 7.500 millones de euros.