La medida, que tendrá un coste de unos 220 millones de euros para la entidad bancaria, pretende acabar con una práctica que impide a los clientes beneficiarse de determinadas rebajas del euríbor. Los importes cobrados hasta ahora no se devolverán.
AgroBank, la línea de negocio de CaixaBank para el sector agrario, ha impulsado el crecimiento de la entidad en este segmento en un 7% en el primer año desde su lanzamiento, hasta alcanzar los 15.000 millones de euros de volumen de negocio.
EVITAN POSICIONARSE RESPECTO AL AVISO DE LAS PATRONALES BANCARIAS