según 'The New York Times'
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ignoró la opinión de varios abogados del Pentágono y el Departamento de Justicia que afirmaron que no tenía la autoridad legal para continuar con los ataques aéreos contra Afganistán sin la aprobación del Congreso, colocándose del lado de los que aseguraron que sí contaba con ella.