El Celta de Vigo sumó hoy la primera victoria de la era Eusebio Sacristán y de paso rompió una racha de doce jornadas sin vencer, al derrotar por 1-0 al Córdoba, un rival directo en la lucha por eludir el descenso de categoría.
El delantero onubense del CD Tenerife, Alejandro Alfaro, otorgó el liderato al su equipo al marcar por partida doble frente al Córdoba CF, en un encuentro que supo resolver el conjunto blanquiazul en la segunda parte.
Los hechos ocurrieron la madrugada del pasado 17 de marzo cuando el detenido telefoneó al 112 diciendo que hablaba en nombre de Eta y que una bomba iba a explotar en la estación del AVE de Córdoba. Las averiguaciones de la Policía establecieron que el detenido hizo la amenaza desde un móvil robado.
La fortuna en el lanzamiento de un penalti dio el triunfo al Córdoba ante el Castellón (2-1) en los últimos minutos de un partido de infarto en su tramo final y en el que justo tras el gol de la victoria andaluza, los visitantes pudieron empatar sin suerte.
El Córdoba se impuso por dos goles a cero en casa del Sevilla Atlético y se aleja de los puestos de descenso hundiendo todavía más al filial sevillista.
El Córdoba aprovechó esta vez su condición de local y venció, además de a su rival el Huesca (1-0), al nerviosismo que se había instalado en el equipo en los últimos encuentros, en un partido en el que tuvo ocasiones de gol y en el que su oponente jugó en inferioridad numérica toda la segunda mitad.
Un esforzado Córdoba no pudo imponerse al Eibar y, pese a su control del juego, se tuvo que conformar con el empate (1-1), en un encuentro que los locales terminaron con diez, por la expulsión de José Vega (m.76).
El Córdoba se llevó un punto ante el Gimnástic (2-2) en un partido en el que los locales volvieron a caer en los errores de siempre, cedieron espacio en los últimos minutos y tiraron por la borda su trabajo.
El Girona, al igual que aconteció hace quince días con el Albacete, volvió a sacar en los últimos instantes del partido un punto ante el Córdoba (1-1), pues tuvo que esperar hasta el minuto 94 para anotar el gol que establecía la igualada definitiva.