La preocupación de los ciudadanos por el paro ha vuelto a marcar un nuevo récord, al ser considerada ya su mayor inquietud por el 76,2 por ciento de los ciudadanos, más de tres de cada cuatro españoles, en el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) correspondiente al mes de marzo.
Casi un tercio de los conductores ha dejado de coger el coche a diario por la crisis, un fenómeno que ha hecho también que se gaste menos en los talleres y en combustible, que, por miedo a las multas, se cometan menos infracciones, y que las matriculaciones en las autoescuelas se reduzcan a la mitad.
Una vez más, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado sus previsiones de crecimiento para las economías mundiales a la baja y ha pronosticado que la crisis durará hasta 2011. Además, el órgano internacional ha augurado un año "muy difícil" para la banca española y ha situado la caída del PIB en el 3% para 2009 y en el 0,7% para 2010. Según el FMI, el desempleo en España crecerá hasta el 19%.
El discurso de optimismo permanente del Gobierno choca con los datos del paro y con las previsiones de muchos organismos. Tendrá que sumarse la Comisión Europea, ya que Joaquín Almunia ha hecho dos negras previsiones para nuestra economía.
El grupo estadounidense General Motors recortará entre 7.000 y 8.000 empleos adicionales, con lo que reducirá su plantilla en 23.000 trabajadores de sus factorías entre 2008 y 2012, período en el que cerrará además 16 fábricas en Norteamérica y prescindirá de cuatro de sus marcas.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha garantizado que trabajará por un modelo económico alejado del ladrillo y la especulación, y ha advertido de que su Ejecutivo no aplicará nunca recetas ante la crisis ni despidos baratos ni recortes de protección social.
En plena crisis económica y con menos anunciantes, el Ministerio de Igualdad quiere impulsar la eliminación de este tipo de publicidades para combatir la trata de seres humanos. Algunos medios se muestran reticentes a la idea y el colectivo en Defensa de las Prostitutas "Hetaira" ha calificado la medida de "hipócrita" y de impulso a la "clandestinidad".