España, a través del ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha expresado su disposición de dialogar con Reino Unido sobre Gibraltar.
La quinta cumbre de líderes del G20 arrancó este jueves en Seúl en medio de profundas diferencias sobre cómo afrontar la 'guerra de divisas', un conflicto que amenaza con quebrar la unidad que ha mostrado el grupo en los dos últimos años. Los jefes de Estado y de Gobierno de los 20 países desarrollados y emergentes más representativos del planeta, así como los líderes de las principales instituciones multilaterales y de países invitados, como España, iniciaron el encuentro con una cena de trabajo, en la que el asunto de las divisas se situó como plato principal.
En ausencia de Carla Bruni, esposa del presidente francés, Nicolas Sarkozy, la primera dama estadounidense, Michelle Obama, centra todas las miradas de "la otra cumbre" en Londres, la que celebrarán las esposas de los líderes del G-20. Entre ellas, Sonsoles Espinosa.
Los mercados de deuda intensifican su presión sobre la deuda de Irlanda por la desconfianza que generan los planes del Gobierno de Dublín para sacar al país de la crisis y hacer frente a unos intereses que aumentan día a día. Mientras Alemania paga apenas un tres por ciento por la deuda que emite, Irlanda tiene que elevar su interés casi hasta el nueve por ciento para que los inversores compren sus bonos.
El periódico alemán Handelsblatt ha dedicado un artículo a la actitud de José Luis Rodríguez Zapatero en la reunión del G-20. En una artículo titulado "Miedo a la liga de los pigs”, (pigs hace referencia a Portugal, Italia, Grecia y España), la periodista Anne Grüttner escribe que “El antiguo niño prodigio en materia de crecimiento amenazado por descender a segunda división”.