David Sánchez figura como investigado por presuntos delitos contra la Administración Pública (prevaricación y tráfico de influencias) y Hacienda Pública.
En tono sarcástico, los populares se han preguntado si va a saber encontrar el sitio para firmar el finiquito, dado que David Sánchez reconoció que no sabía dónde estaba su despacho.