Tras 20 meses al frente del Ejecutivo, ha pagado el desgaste de un cargo en el que ha afrontado medidas impopulares, como la reforma de las pensiones o la ley de inmigración.
El exministro socialista acusa a Ferraz de "rendir tributo a la derecha" con el caso Koldo y asegura que defenderá su honor "hasta las últimas consecuencias".