El Gobierno de Ecuador anunció que decidió dar por terminado un convenio con la Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos (ALDHU), que otorgaba a esa organización no gubernamental un estatus de inmunidad y algunos privilegios tributarios.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, admitió que la decisión generará conflictos con España y Francia, pero aseguró que dichas medidas impedirán que "ciertas compañías se burlen del país”.