en buen estado
Dos trabajadores castellonenses de las empresas Cretaprint y Esmalglas que se habían desplazado a Egipto como asistencia técnica a una fábrica azulejera autóctona llevan retenidos desde el sábado. Se trata, según un comunicado emitido por una de las empresas, de un conflicto laboral -los trabajadores egipcios demandan mejores condiciones de empleo- en el que están siendo usados como moneda de cambio, pero no se teme que la situación se convierta en un riesgo.