Su obsesión ante las elecciones es mostrarse ajeno a los errores del Gobierno
Tras dos legislaturas siendo una de las voces más autorizadas del Gobierno de Zapatero, Alfredo Pérez Rubalcaba afronta en menos de dos meses su mayor empresa política: presentarse como candidato socialista a la Presidencia. A lo largo de estos ocho años, el postulante del PSOE ha capeado numerosas polémicas incurriendo en varias ocasiones en contradicciones y desmentidos que han mermado su credibilidad en ámbitos tan diversos como la lucha antiterrorista, la reforma constitucional, la política fiscal o la sanitaria, en otros.