Las consultas médicas relacionadas con el estrés han aumentado de manera notable desde el inicio de la crisis económica. La falta de sueño por las preocupaciones incrementa los casos de gripe, resfriados, herpes, dolores de cabeza y cansancio extremo, entre otras.
Creer en Dios puede bloquear la ansiedad y minimizar el estrés, de acuerdo con una investigación de la Universidad de Toronto que muestra diferencias cerebrales entre creyentes y agnósticos.