Los dos equipos se enfrentan por sexta vez esta temporada, la quinta en una final a cuatro. El que gane quiere acabar con la maldición en una final continental.
Tras su histórica remontada al Partizán en cuartos, el equipo de Chus Mateo busca su segunda final seguida. Se mide al Barcelona este viernes en la segunda semi.
El base del Partizán considera que las consecuencias de la trifulca del segundo partido fue una gran desventaja que cambió la dinámica del equipo serbio.