la "revolución agraria" sin tierra
Veinticinco años dejando el sudor y la piel arando la tierra no ha sido suficiente para que el Gobernador del Estado Guárico (Venezuela), William Lara, acompañado por funcionarios del Instituto Nacional de Tierras (INT), confiscaran este lunes la propiedad de la familia Sosa Montoya. Una finca situada en la localidad de Calabozo, que a lo largo y ancho de sus 100 hectáreas, generaba empleo a millones de campesinos que ponían a producir la riqueza del suelo venezolano de otra manera que no fuera explotando sus entrañas.