Los catalanes no alcanzaron a derribar el muro conformado por un Alavés que jugó en inferioridad numérica la última media hora. El error compartido por Neto y Piqué, clave. Por M. Jones
En un partido jugado a ritmo lento, los capitalinos aplacaron la personalidad aragonesa con goles. El extremo belga anotó tras 392 días de sequía y Benzema sentenció en un fogonazo previo al descanso. Para refrescar su confianza antes de jugársela con el Inter. Por Diego García