golf
Un puño cerrado pegado a los labios, una mirada y un beso lanzado al cielo de Merion, en Filadelfia, fue la emotiva dedicatoria en el hoyo 18 de Justin Rose, el nuevo campeón de Grand Slam con cuyo éxito cierra, además, una herida en Inglaterra: 43 años sin triunfos de uno de sus golfistas en el Abierto de los Estados Unidos.