Homofobia
En Malasia, la homosexualidad se paga con la cárcel y los dirigentes del estado de Terengganu, al este del país, han abierto un reformatorio para evitar que los niños afeminados "terminen siendo homosexuales". Esta iniciativa ha levantado una oleada de críticas por parte de grupos comprometidos con la igualdad de género y el Gobierno Central ya ha pedido el cierre del centro.