Pasaron veinte minutos desde que la Policía noruega llegara a la isla hasta que pudieran reducir al supuesto autor de la masacre en Oslo y Utoya. En la pequeña isla había un agente, aunque no se ha podido precisar dónde se encontraba en el momento del ataque.
El número de víctimas se eleva a 93, tras la muerte de uno de los heridos en Utoya