Una misa concelebrada por el cardenal Rouco Varela y 800 obispos de todo el mundo
El cadenal arzobisbo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, ha pedido a los jóvenes peregrinos asistentes a la misa inaugural de la XXVI Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que asuman el "formidable" reto de la nueva evangelización de sus jóvenes coétaneos, de los que ha advertido que tienen "raíces existenciales debilitadas". Así, ha recordado que a los jóvenes de este martes, "con raíces existenciales debilitadas por un rampante relativismo espiritual y moral", y sin hallar "sólidos fundamentos para sus vidas en la cultura y sociedad actuales, incluso no rara vez en la propia familia", se les "tienta poderosamente" hasta los límites de hacer perder la orientación en el camino de la vida.