Jaén era el último fleco que le quedaba a los populares, con mayoría absoluta en Granada, Málaga, Almería, Córdoba y Cádiz, y la mayoría simple en Sevilla y Huelva.
Miles de personas asisten al desembarco en el puerto de Málaga de la compañía de honores del tercio Duque de Alba II de la Legión y al traslado del Cristo de Mena a su trono procesional.