Antonio Meño, el joven que quedó en coma por una negligencia médica y que permaneció acampado 522 días junto a su familia ante el Ministerio de Justicia, fue enterrado este lunes.
Desde el 22 de abril, una menor de 16 años, Inés Padín, ha desaparecido de su casa de Galapagar. La adolescente es española, de tez clara, ojos azules y tiene rasgos caucásicos, mide 1,50 y pesa 42 kilogramos.