Conclusiones de la investigación
La tripulación del avión de Spanair siniestrado en 2008 en el aeropuerto de Madrid-Barajas no configuró correctamente el aparato, no desplegó los flaps/slats (alerones empleados para aterrizar y despegar) y no detectó estos errores, entre otros motivos, porque no funcionó el sistema de alerta (TOWS), según las conclusiones de la la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil.