La mayoría de los presidentes regionales, el Grupo Parlamentario y varios dirigentes han pedido que dimita y convoque un congreso extraordinario.
La presidenta madrileña contesta que ella no ayudó en la operación y que "ni es ilegal, ni es poco ejemplar".
Facturó a la empresa Priviet Sportive "por las gestiones realizadas para conseguir el material de China y su traslado en Madrid".