El candidato socialista centra su intervención en atacar a PP y Vox; el líder del PP le acusa de "comprar el poder" y augura que "la historia no le amnistiará".
El PP responde con ironía: "Más de 70 días perdidos para solo decir 'sí' a las exigencias de los independentistas, es no encajar, mínimo, una derrota".