El presidente del Partido Popular presume de ser "el partido de la garantía" tras dar al PSOE las alcaldías de Barcelona y Vitoria para evitar a Bildu y Junts.
Jaén era el último fleco que le quedaba a los populares, con mayoría absoluta en Granada, Málaga, Almería, Córdoba y Cádiz, y la mayoría simple en Sevilla y Huelva.