La encuesta se realizó justo antes de la imputación judicial de Zapatero, pero coincidió con la derrrota aplastante en Andalucía, la última de un nefasto ciclo electoral para los socialistas.
Entre los objetivos figurarían el coronel de la UCO, Antonio Balas; la jueza Beatriz Biedma, que investigó a David Sánchez; y el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón.