El francés marcó un penalti muy dudoso, provocó el 0-2 y sentenció para pasar de ronda y dar (poco) tiempo a Xabi Alonso. Acabaron descontrolados y pidiendo la hora.
Los merengues rindieron como deben, con dignidad, pero la calidad del bloque de Guardiola les tumbó (1-2). La mejoría no bastó a pesar del gol de Rodrygo. Por Diego García. Estadio Santiago Bernabéu