JORNADA 27
El equipo entrenado por Zidane compitió sin intensidad y sólo fue rescatado por un penalti infantil de Sidnei al borde del descanso. Nunca amenazaron los visitantes a un conjunto verdiblanco que perdonaría hasta sentenciar en los minutos finales. La parsimonia y desconcentración merengue neutralizó, de forma abrupta, lo conseguido en el Clásico. Por Diego García