la federación de donantes, en contra
La presidente de la compañía Grifols, tercer productor mundial de hemoderivados, ha pedido al Gobierno español que se permita el pago por donaciones de sangre, una práctica que se prohibió en España en 1985 y que sí es legal y habitual en otros países como Estados Unidos, Alemania, Chequia o Austria. Según Grifols, esta prohibición española responde a un motivo "romántico" y abandonarla permitiría crear 5.000 o 6.000 puestos de trabajo y dar la oportunidad a desempleados de tener una ayuda económica extra. Mientras, la Federación Española de Donantes de Sangre ha calificado la idea de "barbaridad" y ha dicho que no es "ético" ni "legal" comerciar con el cuerpo humano.