Tras su decepcionante debut ante Cabo Verde, la selección española se reivindica en Atlanta y está virtualmente clasificada para los dieciseisavos de final del Mundial.
El solitario gol de Baena, patrocinado por un error de Muslera, dio el triunfo al equipo Luis De la Fuente. Partido crudo, marrullería charrúa y victoria industrial española.