sus ingresos caen un 50 por ciento
El recorte de gastos que obliga la crisis afecta también al negocio del sexo. Hay que pagar el alquiler, la compra, la gasolina... y cada día la situación de la economía familiar empeora por lo que muchos de los que solicitan habitualmente los servicios de prostitutas han dejado de acudir a ellas.