El presidente, hundido en los sondeos, pierde más apoyos en su partido
Tomás Gómez no tenía precisamente el visto bueno de José Blanco, Alfredo Pérez Rubalcaba, Manuel Chaves o del mismísimo José Luis Rodríguez Zapatero. Fue instado a apartarse del proceso electoral en Madrid para dejar el camino despejado a Trinidad Jiménez, pero decidió retar a la cúpula. Venció. Perdió la cúpula. Ahora, destacados socialistas confiesan sentirse satisfechos con el resultado y rechazan las imposiciones. Ahora, las encuestas dibujan el momento más crítico para el presidente del Gobierno. Ahora, los feudos autonómicos se derrumban. Ahora, la oposición está dentro y fuera de las paredes de Ferraz 70. El incierto futuro del incierto candidato Rodríguez Zapatero vuelve al debate público.