Con una solitaria oreja, que paseó Alejandro Talavante, se saldó hoy el penúltimo festejo de los Sanfermines, que fue, paradójicamente, en el que se vio más y mejor toreo, aunque en faenas minusvaloradas por la presidencia o por los fallos con la espada de los toreros.
El diestro Cayetano Rivera, que se presentaba como matador de toros en Pamplona, salió hoy a hombros por la puerta del encierro, derecho que, tras cortar otras dos orejas, no pudo ejercer el peruano Roca Rey al resultar herido cuando entraba a a matar al sexto de la tarde.
Los diestros Juan José Padilla y Sebastián Castella abrieron este viernes la puerta grande de la plaza de Toros de Huesca tras cortar dos orejas y tres orejas, respectivamente, mientras que López Simón, que también rayó a buen nivel, no tuvo suerte con los aceros.
Hasta cuatro orejas -dos de ellas para avalar las salida a hombros de Rafaelillo- se concedieron hoy en la corrida que cerró los Sanfermines de 2017 y que premiaron, de nuevo con amplia generosidad, los tan solo voluntariosos trasteos de la terna ante unos toros de Miura tan voluminosos como desrazados.
La corrida de hoy de los Sanfermines se ha saldado sin concesión de trofeo alguno, a pesar de las posibilidades de éxito que ofrecieron algunos toros de un variado encierro de Fuente Ymbro, con el que se puso más empeño con las banderillas que con la muleta.