Considera que "no adoptó medida alguna para evitar cualquier posible resultado lesivo, a sabiendas de la existencia del pozo abierto y de la falta de protección suficiente y adecuada de la abertura del mismo".
El empresario Antonio Sánchez, que ha declarado este martes ante la jueza, argumenta que se había rebajado la zona y que no estaba la piedra con la que había tapado el sondeo.