Cita a declarar a 17 testigos, entre ellos el jefe de gabinete de María Jesús Montero, la expareja del socialista, Jessica Rodríguez, o varios altos cargos de Transportes.
García Ortiz se victimiza y sostiene que cerró su cuenta de correo personal y cambió su línea de móvil por el "acoso" y el "señalamiento público" que sufría.