Señala a la Delegación del Gobierno por convocar una reunión al comienzo de la dana con la red de carreteras, RENFE, ADIF, AEMET y la Confederación Hidrográfica del Júcar en la que no se tomó ninguna decisión.
Tras abandonar a los ciudadanos a su suerte, el presidente del Gobierno se presenta en Bakú para lanzar un bulo que le inhibe de sus responsabilidades.