Ricardo Ruiz de la Serna
RICARDO RUIZ DE LA SERNA es analista político, abogado y profesor de técnicas de la propaganda y de la comunicación política de la Universidad CEU-San Pablo.
ORIENT EXPRESS
Belgrado y dos libros
Se llamaba Bogdan Bogdanovic. Nació en 1922 en la capital del Reino de los Serbios, los Croatas y los Eslovenos. Su madre era una de las mujeres más bellas de la ciudad. Fue partisano, arquitecto, diseñador de monumentos, Decano de Facultad, profesor de Urbanismo y yugoslavista. Llegó a ser Alcalde de Belgrado. Creyó que los eslavos del sur estaban llamados a compartir Estado y que juntos eran más fuertes que divididos. Acabó exiliado y desde la distancia contempló la destrucción de su país como tantos amigos míos: con incredulidad, horror e impotencia. Me lo contó un amigo una tarde al salir de la Casa de las Flores, la tumba del Mariscal Tito: de repente, empezaron a aparecer muyahidines, neoustashas, neochetniks, y no había neopartisanos ni yugoslavistas para defender lo que entre todos se había construido. Bogdan Bogdanovic concibió monumentos conmemorativos a las víctimas del Holocausto. Durante las guerras de los Balcanes, en los 90, una de sus obras quedaba justo en la línea del frente, en Travnik, y las balas la alcanzaron. Aún pueden verse sus impactos.
Hay proyectos editoriales que rescatan la bibliofilia y la edición al mismo tiempo. Bueno, no sé si la edición da para muchas alegrías. Tiradas pequeñas, pocos lectores -pero fieles- y muchos consumidores de literatura rápida para agente sin tiempo. De vez en cuando, sin embargo, aparecen libros deliciosos. Algunas novelas son trozos de vida pero algunos ensayos son trozos de pastel (Hitchcock me perdonará la paráfrasis). La editorial Sd·Editions, que acoge la colección Mudito & Co, ha publicado ¨La Ciudad y la Muerte¨, un breve ensayo de Bogdan Bogdanovic, y ¨La Caja de Memoria de Bogdan Bogdanovic¨, que me ha hecho volver por una tarde a esa ciudad a la que tanto amo: Belgrado. Me faltaban mis amigos: Andrej, Maja, Milo y tantos otros. También me hubiese gustado estar con Bajo, ya saben, el partisano que después de derrotar a los nazis -como tantos otros- se volvió a su casa en lugar de hacer carrera política y medrar en el aparato del Partido.
La Ciudad y la Muerte es una reflexión sobre las ciudades modernas. Uno puede vivir en Madrid o en Milán y encontrarse reflejado en la denuncia de las ciudades enloquecidas que preocupaban a Bogdanovic. Mudito & Co ya publicó otro libro sobre una ciudad que adoro -Barcelona- y su destrucción por una política urbanística nefasta. Sin embargo, “La Caja de Memorias de Bogdan Bogdanovic” me ha llevado, de nuevo, a orillas del Sava y del Danubio, a Kalemegdan, a Stari Gran, a Skadarlija. En suma, me ha conducido, de nuevo, al corazón de Europa. Se trata de un anecdotario que no excluye ni a los Reyes de España ni las aventuras amorosas del joven que terminaría siendo alcalde de Belgrado.
Son dos libros estupendos para el verano: pesan poco, son amenos e interesantes. Tienen unas fotos delicadísimas y la tipografía es adecuada al contenido. Estos libros no parecen hechos contra el lector. Dense prisa porque la tirada es pequeña aunque suficiente. Los pueden encontrar en grandes librerías pero, si tienen tiempo, lléguense hasta el Reina Sofía y después de visitar el Museo cómprenlos en la tienda. No se arrepentirán.
Yo me vuelvo a Belgrado.




