El caso del juez Elpidio Silva
martes 25 de junio de 2013, 01:26h
La Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial -CGPJ- negaba ayer amparo al juez Elpidio Silva. Lo hacía por unanimidad, poniendo así de relieve el rechazo que en el máximo órgano de gobierno de los jueces han suscitado las actuaciones de Silva. Hay que recordar que la petición de amparo se justificaba por las “tremendas presiones” que el instructor del “caso Blesa” aseguraba sufrir, incluso por parte del propio presidente del CGPJ, Gonzalo Moliner -ausente ayer de la Comisión por motivos evidentes-.
A diario, jueces magistrados llevan a cabo una importantísima labor instruyendo causas y dictando sentencias. Sin politizaciones y con una carencia de medios en ocasiones alarmante, apuntalan cada día el estado de derecho con su buen hacer jurídico. Desgraciadamente, todo ello parece quedar eclipsado con casos como los de Elpidio Silva -sobre el que pesa un expediente anterior por faltas muy graves- o el ya ex juez Garzón, condenado por prevaricación y actual asesor de espías huidos. No hay aquí, pues, ni conspiraciones ni intereses ocultos, sino un comportamiento presuntamente irregular a la hora de instruir una causa, y su consiguiente respuesta por parte del CGPJ. Es una incidencia meramente jurídica, no política ni mediática.