El coste de la Corona
jueves 29 de diciembre de 2011, 00:56h
Ayer se conocía el desglose del monto que la Casa del Rey percibe de los Presupuestos Generales del Estado. Hasta ahora, lo que sabía era la cantidad total, contenida en el BOE al tratarse de dinero público, si bien no con tanto detalle. En puridad, a ese detalle habría que añadir los costes derivados de la mayor parte del personal -funcionarios adscritos a distintos ministerios-, seguridad, parque móvil, viajes y otros tantos conceptos, aunque también éstos se hallan fiscalizados.
Es, en cualquier caso, un coste bastante menor del de la república francesa o portuguesa y de la monarquía inglesa, por poner tres ejemplos cercanos. Y a efectos de réditos, los que produce la actividad del Rey en su más que exitosa labor de representación son sumamente rentables. Sea como fuere, nada tiene de malo que se hagan publicas las partidas destinadas a sufragar una institución al servicio de todos. Antes al contrario: es un acierto. Es un hecho que el ruido mediático ocasionado por las presuntas irregularidades de don Iñaki Urdangarín enrarecen algo que debería ser completamente normal pero, en todo caso, Zarzuela ha optado por hacer un ejercicio de transparencia. Y eso nunca está de más. Quizá se ha reaccionado un poco tarde ante maniobras poco ejemplares pero, cuando se ha hecho, parece que se está en la buena dirección. Y también parece –y parece bien- que la Corona, como institución, se está reduciendo a su expresión más genuina: el Rey, la Reina y los Príncipes de Asturias. Es una forma de reducir gastos y, sobre todo, riesgos.