
Los periodistas están preocupados. Tienen la percepción de que los poderes políticos y económicos merman el papel de los medios de comunicación al tener gran influencia sobre estos. Además, y por primera vez, estos profesionales se encuentran incluso más angustiados por la precariedad que por la buena praxis, también en el punto de mira. Son sólo algunas de las conclusiones del
'II Estudio sobre la Profesión Periodística', presentado este martes en la
Asociación de la Prensa de Madrid (APM) por
Gas Natural Fenosa.
Los resultados son fruto de una encuesta realizada entre noviembre y diciembre de 2013 a la que respondieron 120 comunicadores de radio, prensa en papel y digital, televisión y agencias. Para un 24 por ciento de estos, la opción mayoritaria, el reto primordial en el oficio es la integración en Internet y la adaptación a las nuevas tecnologías, dos puntos por encima de solventar la reducción de plantillas o los bajos sueldos y cinco de ofrecer información de calidad.
Para un 66 por ciento de los sondeados, los medios han perdido influencia respecto a las élites a las que debieran fiscalizar. De hecho, para un 53 ha disminuido la libertad para ejercer, cifras ambas muy superiores a las de 2011, en la primera edición del estudio, lo que diagnostica un agravamiento. Como nota positiva, las nuevas formas de llegar a las audiencias. Entienden los participantes que canales como las redes sociales, en especial Twitter, significan oportunidad y no amenaza, al tiempo que son menos controlables por los poderes antes mencionados.
El estudio revela asimismo la elevada importancia de la información económica estos años de crisis. Para un 83 por ciento ha ganado peso, aunque puntúa con un 5,60 de media la objetividad en torno a esta. No obstante, la mayor parte de los preguntados (44 por ciento) cree que la posición de los medios es neutral y muy pocos (apenas un 2) opinan que han servido para generar alarma o tensión.
Jordi García Tabernero, director general de Comunicación de Gas Natural Fenosa, se ha encargado de desgranar estas lecturas del informe. A su juicio, "la información económica que se hace en España puede competir y puede ser comparada incluso con la de países del ámbito anglosajón", algo a celebrar a tenor de la relevancia de esta materia en la prensa hoy. Considera de una "lógica aplastante" que en estos tiempos y contexto "las audiencias quieran saber más y mejor lo que está pasando".