Sube el paro, sube el IVA
miércoles 03 de marzo de 2010, 01:17h
Casi cien mil personas más perdieron su empleo durante el pasado mes de febrero. Ello hace que la cifra total de desempleados en España se acerque peligrosamente a los cuatro millones y medio, con el drama que ello supone. Dramático es también el horizonte de muchos de ellos, que ven cómo se agotan sus subsidios sin que haya una expectativa clara de mejora de la situación. Por eso urge a la mayor brevedad posible la adopción de medidas que palien la calamitosa coyuntura laboral de millones de españoles. Y, por lo visto hasta ahora, no parece que el Gobierno esté en la mejor disposición de actuar.
Porque todo lo que hasta ahora se le ha ocurrido a José Luis Rodríguez Zapatero ha sido crear comisiones y convocar reuniones con sus posteriores ruedas de prensa para decir nada y hacer menos aún. Porque si la semana pasada se anunciaba a bombo y platillo que a principios de la corriente el Gobierno daría a conocer una batería de propuestas anticrisis, lo que ayer por la mañana se encontraban los grupos parlamentarios era un refrito del proyecto de Ley de Economía Sostenible, aderezado con una subida del IVA. En cuanto a lo primero, causa extrañeza ver cómo ahora el Ejecutivo recurre al tan denostado “ladrillo” para cimentar en él su panacea de recuperación económica. Pretender crear más de trescientos mil empleos en el sector de la construcción rehabilitando inmuebles es tan pretencioso como irreal. Para empezar, si no hay dinero para comprar, tampoco lo hay para reformar. Y además, si tanto se hablaba de cambiar el modelo productivo, ¿A qué viene ahora volver a la construcción en lugar de dinamizar de una vez el exiguo tejido industrial español?
En cuanto al IVA, no hay nada más regresivo que una subida de impuestos generalizada. Y siendo el IVA un tributo que grava el consumo directo, tenemos que el Gobierno pretende activar la economía penalizando dicho consumo. Como es lógico, las consecuencias las sufrirán las economías domésticas quienes, por mor del incremento impositivo, serán testigos de un aumento generalizado de los precios. O lo que es lo mismo, ante recesión, inflación. Europa ya ha avisado de lo contraproducente de la medida, pero el Gobierno no parece muy dispuesto a variar su posición inicial. Así las cosas ¿Pacto, para qué? ¿Para que la situación siga empeorando ante la inoperancia de un Gobierno cada vez más rebasado por los acontecimientos? Qué falta haría un movimiento regenerador dentro del propio PSOE que alzase la voz ante la ruina a la que sus actuales dirigentes están llevando al país. Aunque también sería deseable que los partidos de la oposición en su conjunto realizasen un ejercicio de responsabilidad política y pactasen, sí, pero para evitar que el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero siga maltratando al país.